Todo mandato es minucioso
y cruel
me gustan
las frugales transgresiones
por ejemplo el buen
amor
aprender
en los cuerpos y en tu cuerpo
oír la noche y no decir
amén
trazar
cada uno el mapa de su audacia
aunque nos olvidemos
de olvidar
seguro
que el recuerdo nos olvida
obedecer a ciegas deja
ciego
crecemos
solamente en la osadía
sólo cuando transgredo alguna
orden
el futuro
se vuelve respirable
todo mandato es minucioso
y cruel
me gustan
las frugales transgresiones
(Mario Benedetti)
domingo, 18 de octubre de 2009
sábado, 17 de enero de 2009
Palabras que calman
Escribir me calma. Las palabras sosiegan mi alma. Cada vez que recurro a ellas encuentro paz. Producen en mí el mismo efecto que una canción de cuna sobre un recién nacido: me siento mecida por ellas. "Qué increíble, cuánto más sufris mejor escribís", me dijo alguien hace años. No fue un halago. El era el responsable de mi dolor. El ya no está. El dolor tampoco. Las palabras, sí.
Primer salto
Un año y un mes después regreso al blog.
Salté.
Lo hice cianótica.
Sobreviví.
El vacío no era tan malo como creía
y la adrenalina aún me arropa con amor de madre.
Me cubre de algunos dolores obvios de la caída.
Una parte de mi alma encontró la paz que buscaba.
Salté.
Lo hice cianótica.
Sobreviví.
El vacío no era tan malo como creía
y la adrenalina aún me arropa con amor de madre.
Me cubre de algunos dolores obvios de la caída.
Una parte de mi alma encontró la paz que buscaba.
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